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Daniel Pruce

British Ambassador to the Philippines and to Palau

20th November 2014

Un par de reflexiones sobre la conferencia organizada por Corresponsables

Ha sido un verdadero placer participar en la conferencia que se celebró ayer en Madrid sobre la empresa y los derechos humanos. Se trata de un tema prioritario para el Gobierno británico. Somos el primer país que ha puesto en marcha un plan nacional de acción basado en los principios rectores de la ONU.

Daniel Pruce

Personalmente, pienso que la conferencia puso de relieve, una vez más, lo importante que es que las empresas sean transparentes en lo referente al impacto que su actividad empresarial pueda tener sobre los derechos humanos. Con esto, se contribuye a garantizar la responsabilidad de las empresas correspondientes (tanto para gobiernos, accionistas, inversores como consumidores). También le permite a las empresas darse cuenta de los beneficios comerciales concretos que derivan de una actividad que respeta los derechos humanos. La página web de Corresponsables tiene más información sobre el coloquio de ayer. Y aquí les dejo mi discurso:

Discurso sobre Empresas y Derechos Humanos en La Casa Encendida 19 Nov 2014

1. Buenos días a todos. Es un placer para mí estar hoy aquí para presentar un tema tan importante como el de los derechos humanos y la empresa.

2. El Reino Unido fue el primer país en elaborar un plan de acción que aplicara los principios rectores a un contexto nacional.

3. Promover la prosperidad de nuestro país es la prioridad del Gobierno británico. Pero además, los derechos humanos son valores intrínsecos de nuestra política exterior y no defendemos un comercio que se desarrolle a expensas de los derechos humanos.

4. Dado el alcance y el impacto global de la actividad comercial del Reino Unido, el Gobierno tiene gran interés en promover una actividad empresarial que respete los derechos humanos. Queremos poner de relieve que el Reino Unido está a la vanguardia en el tema de empresa y derechos humanos.

5. La acción responsable en derechos humanos por parte del sector privado es buena para las empresas y para las comunidades: ayuda en la creación de puestos de trabajo y clientes, y contribuye a la estabilidad del mercado y por lo tanto a su potencial de generar crecimiento a largo plazo. Una mala práctica corporativa repercute negativamente en la reputación de las compañías y de sus marcas, y ocasiona un perjuicio económico. En el caso de tratarse de una empresa británica, también tendrá un impacto negativo sobre la reputación del Reino Unido. Nos hemos comprometido públicamente a aplicar los Principios Rectores de la ONU, y responderemos por ello. Muchas empresas ya forman parte de esta iniciativa y han solicitado el apoyo del Gobierno británico.

6. Al desarrollar nuestro plan de acción hemos intentado que, desde el principio, se involucren todos los cuerpos gubernamentales necesarios y que participen de la manera más amplia posible la sociedad civil y las empresas. Es importante, en este tipo de procesos, ser lo más incluyente posible y también permitir a las empresas compartir los desafíos y preocupaciones a las que ellas mismas se enfrentan.

7. Formamos un grupo de trabajo. Este grupo decidió que el plan de acción seguiría la misma estructura que la de los Principios Rectores: Proteger; Respetar; Remediar.

8. Tras muchos meses de colaborar y hacer consultas, todo ello dirigido por el grupo de trabajo e involucrando a un amplio abanico de organizaciones, que incluía a la comunidad empresarial y a la sociedad civil, el Gobierno británico presentó su Plan de Acción Nacional el 3 de septiembre de 2013.

9. Hemos aprendido muchas cosas durante la elaboración de esta estrategia, algunas de las cuales son:

·Primero: que ésta era la primera vez que el Gobierno examinaba de qué forma se pueden proteger los derechos humanos en el contexto empresarial. Y estoy convencido de que tendremos que hacer una descripción más exhaustiva en el futuro.
·Segundo: esta labor también ha puesto de manifiesto que el propio gobierno puede tener influencia sobre la actividad empresarial a través de su contratación pública, las licitaciones y las compras públicas, por lo que es un tema que también hemos analizado;
.Tercero: nos ha llevado a estudiar el acceso a la reparación en el contexto del Reino Unido, cómo se estructura y cuáles son los puntos fuertes y cuáles los débiles, que requieren más trabajo.
·Cuarto: también nos ha revelado la justificación empresarial de los derechos humanos, es decir, argumentos empresariales firmes y sólidos por los que las empresas deben desarrollar esta labor, aparte de por la típica razón de “es lo que deberían hacer”.

10. Los retos que plantea la aplicación de la estrategia son muchos, pero los más evidentes son la comunicación y la promoción. Es decir:

· Comunicar la estrategia al personal de todos los organismos del Gobierno, así como de nuestras misiones diplomáticas en el extranjero, para que la conozcan y la pongan en práctica en su relación con las empresas;
·Comunicar la estrategia y las expectativas del Gobierno a empresas de todo tipo, tamaño y sector;
. Promover la asimilación de los Principios Rectores en otros países. En este sentido, nos alegra que el Gobierno español tenga en seria consideración este tema.

11. Nuestros compromisos de trabajo para el futuro se exponen con detalle en nuestro plan de acción y, aunque es previsible que nos lleve varios años el cumplirlos, nos hemos comprometido a revisar nuestro progreso a finales de 2015.

12. Los datos iniciales son prometedores: 239 empresas británicas se han unido al Pacto Mundial de las Naciones Unidas. Independientemente de esto, desde el 1 de octubre de 2013, los directivos de empresas británicas que cotizan en bolsa están obligados a incluir en sus informes anuales los asuntos relativos a los derechos humanos. En un estudio reciente, la mitad de los informes anuales FTSE100/250 (23 de 50) proporcionaban una descripción detallada del impacto que su actividad empresarial tenía sobre los derechos humanos. Tan solo 8 empresas no daban ningún tipo de información.

13. Es evidente que aún quedan algunas mejoras, pero esto representa un cambio importante respecto a años anteriores. Este requisito se va a reforzar aún más en breve. El Reino Unido ha desempeñado un papel principal a la hora de negociar para toda Europa unos requisitos, rigurosos pero prácticos, de revelación de información relativa a los derechos humanos que empezarán a aplicarse a partir de 2016 en todos los Estados miembros de la UE. En el caso de empresas grandes que cotizan en bolsa, tendremos los requisitos más firmes de revelación de información sobre derechos humanos del mundo entero. Estas normativas exigirán que las entidades de interés público que tengan más de 500 empleados revelen “información en la medida que sea necesario para la comprensión del desarrollo, rendimiento, posición e impacto de la actividad” en lo relativo a la observancia de los derechos humanos.

14. El Reino Unido ya dispone de una combinación de políticas, legislación y reglamentos que asisten en la protección de los derechos humanos. Además de comprometerse a elaborar un plan de acción, el Gobierno británico ha tomado algunas medidas encaminadas a que los informes anuales de las empresas incluyan cuestiones de derechos humanos. También ha desarrollado un servicio de análisis de riesgos para empresas que salen al exterior (OBR, por sus siglas en inglés), que también proporciona información específica sobre la situación de los derechos humanos en esos países. El plan de acción contempla las medidas que el Gobierno británico va a introducir para promover mecanismos de remedio en aquellos casos en lo que se violen los Derechos Humanos. Nuestros equipos de comercio exterior en las Embajadas aconsejan a las empresas británicas para que desarrollen unos mecanismos de reclamación, a los que las personas que pudieran resultar afectadas por sus operaciones puedan recurrir.

15. Pero, como todos los Estados, necesitamos hacer una evaluación continua para comprobar que la combinación actual de políticas, legislación y reglamentos es la apropiada, descubrir sus carencias y las posibles mejoras.

16. El Gobierno británico quiere liderar con su ejemplo. Nos comprometemos a garantizar que en las compras públicas se reflejen adecuadamente los asuntos relativos a los derechos humanos. Y hay que destacar que nuestras instituciones podrán excluir a determinados proveedores en los concursos públicos si hubiera información que apuntara a una conducta errónea en relación con los Derechos Humanos.

17. Debemos asegurarnos de que los acuerdos de inversión de las empresas británicas incluyan una referencia a la necesidad de que su actividad respete los derechos humanos, y que no socaven la capacidad del país anfitrión para cumplir sus obligaciones internacionales respecto a los derechos humanos.

18. También animaremos a las empresas británicas a llevar sus actuales mecanismos conciliatorios al extranjero, incluso en sus cadenas de suministro, y financiaremos proyectos que apoyen el esfuerzo conjunto del estado, las empresas, la sociedad civil y los sindicatos por promover el acceso a la reparación y la protección de los defensores de los derechos humanos.

CONCLUSIóN

19. Un Plan Nacional impuesto por el Gobierno podría tener un alcance limitado, pero uno desarrollado desde la base, tras un proceso pleno y abierto de consulta, constituye la forma más viable de aplicar los principios rectores de la ONU. Creemos que los planes nacionales sirven para dar dirección política clara, sin embargo, de cara a lograr un cambio duradero, se necesita una coalición amplia. Ésta ha sido la experiencia en el Reino Unido: Gobierno, empresas, comunidades y sociedad civil han trabajado conjuntamente, con gran éxito.